martes, mayo 03, 2005

 

Y nuestra educación.... en dónde queda???

El otro día venía muy feliz en mi democrático minibus (Ya saben, no me gusta manejar...) y me di cuenta de algo que me resultó lamentable....
Venía una damita (¿?) sentada un par de asientos delante de mi y al levantarse para dirigirse a la puerta, por accidente piso a un joven que venía detrás de ella; a este punto, es importante señalar que la personita en mención tenía cierto parecido físico con Java the Hut, Willy, o para aquellos que de plano no ubican a ninguna de las anteriores, pues por lo menos al Señor Barriga. Ya se pueden imaginar la cara del pobre mozalbete al sentir su humanidad agredida de esa manera...
Y bueno un accidente a cualquiera le sucede... el problema estuvo en que la agresora (Cabe el término aplanadora) volteó a ver al chico, hizo un gesto como si ella hubiera sido la ofendida y siguió su camino como si nada hubiera pasado, pero.... NI SIQUIERA DIJO GRACIAS!!!
Me quedé pensando y seguí analizando a la gente, tanto en los minibuses como en el Tren Ligero, que por cierto, para nuestros amigos que nos visitan de otras partes del país, les recordamos que por sólo 4 pesos pueden disfrutar de un transporte ecológico, ágil y rápido.... y que incluye un delicioso faje en las horas pico... Bueno, pues en esos ratos de atasque, pude ver a muchas personas que como animales se empujaban para bajar o subir... Ni un con permiso, ni un gracias, ¡nada!.
Se que habrá quien me diga que me la vivo pensando en tiempos pasados (Especialmente quienes saben que buena parte de mi se quedó atrapada en los 80´s) pero en verdad me estoy preocupando por la forma de ser que está tomando nuestra sociedad. Es cierto, seguimos guardando las reglas de etiqueta y cortesía con nuestras amistades, nuestra familia, es decir, nuestro círculo, pero.... ¿Fuera de ahí?
Nos pasamos por el arco del triunfo las normas más elementales de respeto y convivencia...
¿¿Cuantas señoras con niño vemos paradas sin que nadie les de el asiento?? Los asientos preferenciales del transporte público, por ejemplo, son ocupados por personas que NO entran a grupo preferencial y cuando alguien los necesita de verdad, se hacen pendejos volteando la cara o haciéndose los dormidos... y el resto de las personas tampoco dice nada al respecto...
Escuchar a hombres y mujeres jóvenes, es aprender no sólo de la irreverencia y una rebeldía mal entendida (SI, lo digo yo, aunque muchos no lo crean) y una pérdida casi total de valores, un vacío de identidad y un hambre gigantesca por tener nuevos líderes y modelos a seguir que de verdad tengan algo de provecho que ofrecernos (SI, lo siento, RBD no entra, ni por equivocación, en esta categoría)
Justicia, sabiduría y fortaleza custodian a esta leal ciudad, según reza la inscripción a los pies de la Minerva... pero ¿en verdad somos una ciudad leal? ¿O se trata sólo de un sueño romántico del pasado?.
Espero que esto no esté sucediendo en otras ciudades del país y en cambio seamos cada día un poco más amables, que nada nos cuesta...
A modo de sugerencia, checa este sitio

Comments:
Eso sucede en todas partes, aqui en D.F. es mas que evidente, me creeras que todos mis trayectos diarios nunca voy sentado, esto porque cuando puedo sentarme siempre cedo el asiento a quien mas lo necesita, asi que opte por siemplemente ni intentarlo.
 
Si, lamentablemente es lo que imaginaba... creo que debemos empezar a pensar en una campaña tipo sonrie.net para ver si mejoramos aunque sea un poquito este asunto...
 
No pues si esta chida esa madre ahh pero lo que pasa con las gordas es que ellas son preferenciales no te le puedes poner a una.... y respecto a las pasteleadas en el camion y tren pues esta chido por que se sube cada niña que no inventes.... mientras no sean gays no hay fijon jejeje
 
Gracias por tu visita!!! vuelve pronto, las señoras gordas no tienen tiempo de pensar en educación y callos reventaddos
 
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